Hace unas semanas uno de mis hermanos me enseñó un artículo en el que se presentaba DALL-E. Una versión avanzada de un programa que utiliza modelos autorregresivos de lenguaje con el que, entre otras cosas, se consigue generar textos originales difícilmente distinguibles de los que escribiría una persona.

Mientras que en su version previa, el GTE-3, el programa lograba confundir a la gente con palabras, DALL-E (nombre inspirado por el pintor Salvador Dalí y el androide de Pixar Wall-E) es capaz de generar imágenes basadas en una descripción. Y no tiene que ser una descripción perfecta, simple o coherente; DALL-E es una máquina de dibujar ideas.
Algunas de sus perlas:


No tengo mucho que decir al respecto, salvo que me parece increíble. Y que me suelo aproximar a este tipo de avances con tanta cautela como admiración. Pero voy a dejar de hablar porque no soy ni remotamente experto en el tema y en tres párrafos habré cometido diez errores. Mejor enlazo el artículo original y flipen ustedes mismos.