La prueba del sello

_

Según el NIH, disfunción eréctil (DE) es la «incapacidad de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual, así como la incapacidad total de producir una erección, la inhabilidad de hacerlo con consistencia o la tendencia de mantener solamente erecciones breves». Se hace más común con la edad, aunque, en realidad, no es algo intrínseco al envejecimiento y puede tratarse a cualquier edad.

_

_

Teniendo en cuenta que la erección requiere una secuencia de sucesos determinada, una afectación a cualquier nivel es capaz de desembocar en impotencia DE. Las causas pueden ser tanto físicas como psicológicas. Puede existir un daño del tejido nervioso, o un problema vascular que impida un adecuado riego sanguíneo al pene; puede deberse también a determinados efectos secundarios de ciertos fármacos y drogas. La causa más común de este problema es el daño a los nervios, arterias, músculos lisos y tejidos fibrosos. Enfermedades como la diabetes o una alta presión arterial, son causas bastante comunes.

Los factores psicológicos que causan DE pueden ser, también, varios. Destaca un claro vencedor entre el resto: el estrés. Aunque le sigue de cerca la ansiedad, una baja autoestima, pensamientos negativos sobre la ejecución sexual…

Uno de los inconvenientes más inmediatos de la DE, dejando a un lado el momento en sí, es determinar si la causa es física o psicológica. Porque según sea, la forma de intervención es muy distinta, y requerirá diferentes aproximaciones. En este sentido, el diagnóstico es fundamental.

Pero vayamos a lo práctico. Lo primero, no hacer una montaña de un grano de arena. Si un día no respondes bien, querido lector, no es que sufras DE; simplemente, ese día, por lo que sea, no vas bien. Period. Ahora, preocúpate si la siguiente, y la siguiente, y la siguiente, etc., no mejora. En ese momento es necesario diagnosticar, y a nadie le hace gracia ir al médico a decir que no se le levante. Para ello, pequeño lector, te traigo una «prueba infalible«: la prueba del sello (via Lau).

1. Cójase de una tira de sellos, los necesarios para enredarlos alrededor del pene en reposo.
2. Ir a dormir.
3. Comprobar si la tira de sellos se ha roto

Fácil ¿no?

_

Por la noche (o cuando cada uno duerma), los hombres tenemos erecciones. El aumento del tamaño del pene cuando está erecto hace que se posible separar los sellos unos de otros. Si la causa es física, la tira debería permanecer igual, dado que durante el sueño no se habría podido producir la erección. En cambio, si la causa es psicológica, veremos la tira rota, ya que estando dormidos toda la actividad cognitiva que potencia el problema, está KO.

_

_

Un apunte. Siempre, siempre, siempre, hay que acudir a un profesional (médico o psicólogo) en caso de tener un problema de DE. Nada de fiarse de internet, ni del colega que tiene unas pastillas que van de puta madre. NO. Sea la causa física o psicológica, se debe acudir a alguien que sepa cómo tratar el problema. Y que derive cada cual a lo que crea conveniente según sea el origen.

Pero para ir descartando, la prueba no está mal  =b.

_

8 respuestas

    1. no obstante, te felicito querido amigo y añado un aplauso, por fomentar el tratamiento seguro y por profesionales de las enfermedades!! plas, plas, plas…

    2. Juas! En serio? No tenía ni idea. Que quede claro que NO VEO Sexo en Nueva York (tengo una reputación, hombre ya! XDD). Me la ha contado Laura. La historia original viene de Carla y una amiga, pero el día que contó la anécdota me lo perdí.

  1. Jeje, yo conocí la prueba una vez buscando sobre Oasis, por eso de «A little little time to waaake up … Whaaaat’s the stooory morniiing glooory» solo que era un poco más elaborada, con una goma elástica y no se qué más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *