Dónde está Wally?

_

El cerebro procesa cada segundo unos 10.000 estímulos diferentes. Sin embargo, sólo una mínima parte pasan el filtro de la consciencia y pueden «ser atendidos» de forma voluntaria. Pero bueno, eso de la atención, es algo muy variable, tanto intra- como entre-sujeto.

Seguro que no os es extraña la frase «es que no puedo concentrarme, me distraigo enseguida con cualquier cosa», o «no puedo leer más de tres páginas seguidas sin comprobar el móvil/facebook/mail…». La mayoría conocemos a personas así. Incluso puede (muy posiblemente) que nosotros mismos hayamos protagonizado algún episodio de este tipo. Alguno dirá, «claro, con tanta información diferente, ¡no es posible resistirse!» Fuera el debate sobre si internet nos vuelve o no hiperactivosun trabajo publicado en Journal of Neuroscience por un grupo de la Universidad de Birmingham, asegura que esta falta de concentración se puede atribuir a una red neuronal determinada, situada en la parte posterior del hemisferio izquierdo.

_

Wally, un clásico

_

La idea de la que parte este estudio es ¿existen diferencias cerebrales que expliquen por qué ciertas personas son más susceptibles a estos cortes en la atención? Para responder a esta pregunta, 145 participantes respondieron a un cuestionario que evaluaba la frecuencia en que, por ejemplo, chocaban con la gente, o entraban en las tiendas y se olvidaban de a qué habían ido exactamente. Así obtuvieron de cada persona la tasa de susceptibilidad a las distracciones de la vida diaria, por decirlo de algún modo.

A continuación, se examinó a los participantes con fMRI. Al analizar los datos, se descubrió una diferencia en el córtex parietal superior: las personas que puntuaban más alto en el espectro de distraibilidad mostraban una mayor densidad neuronal en ese área.

Como señalan los autores, puede parecer contraintuitiva la idea de que una mayor densidad neuronal suponga una menor capacidad de atención, pero se explica mediante el refinamiento. Durante la formación del cerebro, las neuronas y conexiones irrelevantes son eliminadas en la llamada poda neuronal, un proceso determinante para, entre otras cosas, desarrollar un control atencional adecuado. Puede ser que las personas que no hayan realizado bien ese proceso, posean un mayor número de conexiones que estén actuando a modo de interferencia en la información realmente importante.

Para poner a prueba el efecto de esta zona sobre la distracción, los investigadores desconectaron la actividad de esta región específica en un grupo de voluntarios, mediante estimulación magnética transcraneal (TMS, en inglés). Los voluntarios realizaron una tarea similar a buscar a Wally. Se observó que, sometidos a estimulación en este área, tardaban más en encontrar el estímulo.

Es un estudio interesante. Y aunque todavía quede mucho por entender cómo funciona la atención en su totalidad, trabajos como este suponen pasos hacia delante.

_

2 respuestas

  1. ¿Y no puede ser que la culpa sea de ambos factores —i.e. de las neuronas, por una parte, y de la cantidad de estímulos a los que estamos expuestos, por otra—?
    Hablo desde la más profunda ignorancia sobre el tema, pero por ejemplo: yo no entro en tiendas sin saber qué voy a comprar o me choco con la gente, pero sé que si no tuviese acceso a facebook, mail, etc. (o no me hubiese puesto a comentar esto) ya habría acabado la traducción que estoy haciendo =D
    Ya sé que es soy poco simple, pero es que me niego a pensar que la gran cantidad de distracciones que nos rodea no tenga nada que ver.

    1. En realidad, no son cosas distintas. Quiero decir que la pérdida de concentración no se produce BIEN por un mayor número de neuronas en ese área, BIEN por exponerse a muchos estímulos. Es más el hecho de que la cantidad de estímulos es igual para ambos grupos de personas, pero unas son más susceptibles que otras a perder la concentración más fácilmente. Si no existiera la cantidad enorme de estímulos como Facebook, etc, probablemente las personas de estas características desviarían su concentración por otras cosas =).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *