Yo soy yo, tú eres tú

«En algún sitio está escrito que alguien tiene que hacer feliz a Fulanita. Debe de ser el undécimo mandamiento, que no cabía en las tablas que bajó Moisés del monte Sinaí. Es una lástima que nadie le haya explicado que la única que puede hacer feliz a Fulanita es Fulanita, y que depositar la responsabilidad de la propia felicidad sobre otros es el fundamento de la manipulación amorosa y el carbón mismo de la caldera de la propia infelicidad.

…El amor es como un partido de tenis: hacen falta al menos dos. Es un encuentro entre dos personas, y ambas personas deben ser necesariamente diferentes. Si en la relación no existen discrepancias, entonces estás enamorado de ti mismo. Y eso no es amor; eso es endogamia paradójica autorreferente».
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– El amor en tiempos de PNL –
El sentido de la vida
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Qué grande.

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