La máquina del cuerpo

Qué curioso (ver).

Noticias como la de más arriba realmente hacen pensar cuánto nos queda por conocer de lo más básico que tenemos: nuestro cuerpo. También me hace pensar en si la gran parte del presupuesto (público o privado) destinado al I+D+i se está realizando de la manera más coherente. Me explico: creo, como la mayoría, supongo, que proyectos como la misión a Marte, el avance en los computadores cuánticos, o el desarrollo de la domótica son no sólo importantes en tanto que contribuyen a avanzar a la propia ciencia, también en cuanto a que contribuyen (o contribuirán) a una mejora de la calidad de vida general.
Sin embargo, no me parece equitativo el avance que se está produciendo en estos campos comparado, por ejemplo, con la medicina. Tal vez sea porque los descubrimientos avanzan más rápido cuanto más nueva es el área (por paradójico que parezca), o que el cuerpo humano es un sistema más complejo que cualquier otro.
No juzgo. No pretendo decir qué es mejor o peor (ó más o menos práctico, si se prefiere); solamente me llama la atención la forma en que las personas tendemos a mirar más hacia el exterior que hacia nosotros mismos. En este sentido, uno de los nuevos campos que más curiosidad me despierta (y en los que más esperanza tengo) es la biotecnología. Y para muestra, un botón (ver).

Ramón y Cajal dijo «mientras nuestro cerebro sea un arcano, el Universo, reflejo de su estructura, será también un misterio».

Un comentario

  1. ya había oido algo… es una posibilidad bastante razonable. Como las muelas del juicio. Ahora son inútiles (para nosotros) porque todo lo que comemos está suficientemente procesado o cocinado, pero hace X tiempo o bajo determinadas circircunstancias, seguro que a mas de uno le vienen bien…

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